Saltar al contenido

Recetas de salsas mexicanas

53 recetas, cada una con su nivel de picor medido en la misma escala, su tiempo total de preparación y cuánto aguanta en el refri. Si prefieres partir de lo que ya tienes en casa, usa el buscador por ingredientes.

Tipo
Picor
Tiempo

Cómo está organizado el recetario

Las salsas mexicanas se agrupan de mil formas —por región, por chile, por color— pero para cocinar lo que importa es la técnica. En Salsita MX el catálogo está partido en ocho familias que se corresponden con lo que de verdad haces en la cocina: si vas a hervir tomate verde estás en una familia, y si vas a confitar chiles secos en aceite estás en otra completamente distinta, aunque las dos acaben en un molcajete.

  • Salsas verdes — Todo lo que nace del tomate verde: crudas, hervidas, tatemadas o martajadas. Son las salsas de diario en la mayoría de las cocinas mexicanas.
  • Salsas rojas — De jitomate fresco o de chile seco rehidratado. Aquí viven la taquera, la ranchera, la de chile de árbol y las salsas de mesa que acompañan casi cualquier antojito.
  • Salsas macha y aceites — Chiles secos y semillas confitados en aceite. No llevan agua, así que duran semanas y se usan por cucharadas sobre casi todo.
  • Salsas cremosas — Aguacate, crema, queso o semillas licuadas hasta quedar sedosas. Bajan el picor sin quitarle sabor y son las favoritas para bañar y para dipear.
  • Guacamoles — El guacamole clásico y sus variantes: martajado en molcajete, con tomate verde crudo, con fruta o con chicharrón.
  • Encurtidos y curtidos — Chiles y verduras en vinagre, cebolla curtida y salsas que ganan con los días en el frasco. La despensa que rescata cualquier taco.
  • Salsas dulces y frutales — Mango, tamarindo, piña y chamoy: el equilibrio mexicano entre dulce, ácido, salado y picante que define a la fruta con chile.
  • Salsas regionales — Recetas con apellido y estado: xnipec de Yucatán, chintextle oaxaqueño, salsa borracha del centro, chiltomate, salsa de chicatana.

La escala de picor

Cada receta lleva un número del 0 al 5. Es una escala nuestra y mide la salsa terminada, no el chile suelto: una salsa de habanero muy diluida puede picar menos que una de serrano bien concentrada. Sirve para comparar recetas entre sí dentro del sitio, que es justo lo que no te dice ninguna medida en unidades Scoville cuando estás decidiendo qué cenar.

  • 0 — Sin picante: Apta para niños y para quien no tolera nada de chile.
  • 1 — Suave: Se siente el chile, pero no arde. Un cosquilleo al final.
  • 2 — Media: Pica de verdad y se pasa con un trago de agua.
  • 3 — Picosa: Arde y se queda un rato. La mayoría de las salsas de mesa viven aquí.
  • 4 — Muy picosa: Sudas. Se sirve con cuchara chica y se avisa antes.
  • 5 — Brava: Nivel habanero. Unas gotas bastan y no todos aguantan.