Salsa de chile ancho
Dulce, oscura y casi sin picor. El chile ancho es el poblano seco y da la salsa más suave de todas las de chile seco: la que come cualquiera.
53 recetas de salsas mexicanas con su picor medido en la misma escala, su tiempo total y sus ingredientes exactos. Marca lo que tienes en casa y el buscador te ordena primero lo que te sale hoy mismo.
O empieza por un ingrediente:
Las salsas que resuelven una comida sin complicarte: las que casi todos ya saben que quieren, hechas bien.
Dulce, oscura y casi sin picor. El chile ancho es el poblano seco y da la salsa más suave de todas las de chile seco: la que come cualquiera.
La salsa verde de las taquerías: aguacate licuado con tomate verde y serrano hasta quedar sedosa. Sin crema y sin lácteos, pero con textura de crema.
Chipotle adobado licuado con crema y un toque de limón. Cinco minutos, sin fuego, y sirve para bañar, dipear y untar cualquier cosa.
Chabacano y ciruela pasa cocidos con chile y limón hasta espesar. Dulce, ácido, salado y picante a la vez, sin colorante y sin el sabor artificial del de botella.
Mango maduro con habanero, cebolla morada y limón. El dulce del mango y el perfil floral del habanero son la mejor pareja de la cocina mexicana.
Cebolla en naranja agria o limón hasta que se pone rosa y pierde el filo. Sin fuego, en media hora, y no hay taco de cochinita sin ella.
No están agrupadas por color ni por región, sino por lo que de verdad haces en la cocina: hervir, tatemar, martajar o confitar son procesos distintos con resultados distintos.
Del refri a la receta
75 ingredientes indexados uno por uno. Marcas los que tienes y el sitio descarta lo que no puedes hacer, en vez de enseñarte fotos de lo que te falta.
Picor comparable
Todas las recetas se miden en la misma escala del 0 al 5, sobre la salsa terminada. Hay 7 recetas de nivel suave o sin picante para mesas con niños.
Tiempos honestos
El tiempo incluye tatemar, remojar y esperar. Si una salsa necesita veinte minutos de reposo, están contados.
Para cuando la comida ya está servida y falta la salsa.
Chipotle adobado licuado con crema y un toque de limón. Cinco minutos, sin fuego, y sirve para bañar, dipear y untar cualquier cosa.
Cebolla en naranja agria o limón hasta que se pone rosa y pierde el filo. Sin fuego, en media hora, y no hay taco de cochinita sin ella.
La salsa verde de diario, sin fuego y en diez minutos: tomate verde crudo, serrano y cilantro licuados. Fresca, ácida y lista antes de que se enfríe la comida.
Lo que se repite en todas las salsas y que ninguna receta se detiene a explicar.