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Guías de técnica

Una receta te dice qué hacer; una guía te dice por qué. Aquí está lo que se repite en todas las salsas del recetario: cómo se tatema, por qué el molcajete no da lo mismo que la licuadora, cuánto dura de verdad una salsa en el refri y qué hacer cuando quedó amarga, aguada o demasiado picosa.

Por dónde empezar

Si nunca has tatemado un chile seco, empieza por las técnicas básicas. Tatemar, remojar, licuar y colar son los mismos cuatro pasos para el guajillo, el ancho, el pasilla o el morita, y una vez que los dominas casi ninguna salsa roja del recetario necesita que le expliquen el procedimiento.

Si tienes molcajete o estás pensando en comprar uno, la guía del molcajete explica cómo curarlo, en qué orden van los ingredientes y por qué una salsa martajada sabe distinta a la licuada aunque lleve exactamente lo mismo.

Si cocinas para gente que aguanta distinto el picante, la guía de picor dice dónde está de verdad el picor dentro del chile, cómo quitar la mayor parte sin perder sabor y por qué la grasa, el azúcar y la temperatura cambian cuánto pica la misma salsa.

Si haces salsa para toda la semana, la guía de conservación explica por qué una macha dura meses y una verde cruda tres días, qué alarga la vida de cada tipo y cómo congelar sin arruinar la textura.

Y si algo ya salió mal —amarga, aguada, sin chiste o demasiado picosa—, la guía para arreglar una salsa va por síntoma y dice claramente cuáles dos problemas no tienen remedio.