Salsa de chile puya
El guajillo que sí pica. Mismo perfil afrutado y rojo brillante, pero con el doble de picor: la salsa de la birria y de los tacos de suadero.
- Preparación
- 10 min
- Cocción
- 16 min
- Rinde
- 1¼ tazas
- Dificultad
- Fácil
Arde y se queda un rato. La mayoría de las salsas de mesa viven aquí.
Ingredientes
Para 1¼ tazas
- 10 secos chile puya desvenados
- 2 medianos jitomate asados
- 4 dientes ajo asados
- 1/3 cebolla blanca asada
- 2 cucharadas aceite vegetal
- 1 cucharada vinagre blanco
- 1 cucharadita sal
- 1/2 cucharadita orégano mexicano
- 1 pizca comino (opcional)
- 3 secos chile guajillo (opcional) para suavizarla
Se guarda 10 días en refrigeración
Preparación
- 1
Abre los puyas con tijeras, quita rabo y venas y sacude las semillas. Son delgados y se limpian rápido.
- 2
Tuéstalos en un comal a fuego medio 15 segundos por lado. Son más delgados que el guajillo, así que se queman antes: en cuanto pasen de rojo mate a rojo brillante, fuera.
- 3
Remójalos 15 minutos en agua muy caliente, tapados y con el fuego apagado.
- 4
Asa los jitomates, el ajo y la cebolla en el mismo comal hasta que estén blandos y manchados.
- 5
Licúa los chiles escurridos con lo asado, la sal, el orégano, el comino y 1/2 taza del agua de remojo, un minuto largo.
- 6
Cuela por malla fina, apretando con una cuchara.
- 7
Sazona en el aceite caliente 8 minutos, moviendo, hasta que espese. Añade el vinagre al final, fuera del fuego.
Va bien con
Birria · Tacos de suadero · Consomé · Barbacoa
El chile puya es el secreto peor guardado de las salsas rojas: sabe igual que el guajillo y pica el doble. Quien haya hecho una salsa de guajillo y se haya quedado con ganas de que picara, lo que buscaba era esto.
Es más pequeño y más delgado que el guajillo, del que es pariente cercano, y comparte con él el rojo brillante y el perfil afrutado con notas de té negro y ciruela. La diferencia está en la capsaicina: 5 000 a 8 000 unidades Scoville frente a las 2 500 a 5 000 del guajillo.
Cómo distinguirlo en el mercado
Es la duda de siempre, porque muchos puestos los apilan juntos y a veces los venden bajo el mismo nombre.
Por el tamaño. El guajillo mide unos doce centímetros y es ancho de hombros. El puya es claramente más corto y más estrecho: parece un chile de árbol crecido.
Por el tacto. Los dos deben ser flexibles. Si se quiebran al doblarlos, están viejos y ya perdieron aroma, sea cual sea.
Si dudas, compra los delgados. Si te equivocas, tienes una salsa de guajillo, que tampoco está mal.
Tostado corto: quince segundos
Aquí está la única trampa de esta receta. El puya es más delgado que el guajillo, así que aguanta menos fuego. Quince segundos por lado a fuego medio, no veinte.
La señal es la misma: el rojo mate pasa a rojo brillante y empieza a oler dulce. En cuanto lo veas, fuera del comal.
Y como todos los chiles secos: remojar en agua muy caliente con el fuego apagado, nunca hervir. Hervido amarga y ese amargor pasa entero a la salsa.
El chile de la birria
Si esta salsa te suena de algo antes de probarla, es porque el puya es uno de los chiles base del adobo de birria en Jalisco, junto con el guajillo y el ancho.
Es exactamente lo que un caldo graso de res o de chivo necesita: color rojo intenso, un fondo afrutado que corta la grasa y un picor presente pero que no tapa la carne. Por eso funciona tan bien también con suadero, con barbacoa y con cualquier taco de carne jugosa.
Cómo ajustar el picor sin cambiar el sabor
Es la ventaja de trabajar con dos chiles del mismo perfil.
- Más suave: cambia tres puyas por tres guajillos. Bajas el picor un tercio y el sabor no se mueve.
- Más brava: sube a catorce puyas, o desvena menos.
- Mucho más brava: tres chiles de árbol, que además aportan tostado.
Es el mismo truco al revés: en una salsa de guajillo se meten puyas para subirla; en una de puya se meten guajillos para bajarla.
Errores comunes
Amarga. Chiles tostados de más —son delgados y perdonan poco— o hervidos en lugar de remojados.
Textura arenosa. No colaste.
No pica lo que esperabas. Los chiles llevaban meses guardados. Un chile seco pierde picor con el tiempo: si no huele fuerte al romperlo, ya no sirve para esto.
Quedó demasiado espesa. El puya absorbe bastante agua. Añade agua de remojo de cucharada en cucharada durante el sazonado.
Cómo guardarla
Diez días en refrigeración gracias al sazonado en aceite y a la cucharada de vinagre. Mejora al segundo día, cuando el picor se reparte en lugar de estar concentrado en algunas cucharadas.
Se congela bien hasta tres meses. Y si vas a hacer birria, haz doble tanda: la mitad para la mesa y la mitad para el adobo.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre el chile puya y el guajillo?
Son parientes muy cercanos y se ven casi iguales, pero el puya es más pequeño, más delgado y pica entre dos y tres veces más: 5 000 a 8 000 unidades Scoville frente a los 2 500 a 5 000 del guajillo. El perfil de sabor es el mismo —afrutado, con notas de té y ciruela— así que es la forma más limpia de darle picor a una salsa de guajillo sin cambiarle el carácter.
¿Cómo los distingo en el mercado?
Por el tamaño y el grosor. El guajillo mide unos doce centímetros y es ancho de hombros; el puya es notablemente más corto y estrecho, casi como un chile de árbol grande. Si el vendedor los tiene mezclados, los delgados son puya.
¿Se puede hacer con guajillo si no consigo puya?
Sí, pero no picará. Usa diez guajillos y añade cuatro chiles de árbol tostados para compensar el picor: te acercas bastante, aunque el árbol aporta una nota tostada que el puya no tiene.
¿Por qué esta salsa se asocia con la birria?
Porque el puya es uno de los chiles base del adobo de birria en Jalisco, junto con el guajillo y el ancho. Da el color rojo intenso del consomé y un picor presente pero no agresivo, que es exactamente lo que pide un caldo graso de res o de chivo.
¿Hay que colar?
Sí. Su piel es fina comparada con la del guajillo, pero sigue siendo chile seco: sin colar quedan escamas que se sienten como arena. Dos minutos de malla fina.
