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Salsas regionales Guerrero y Costa Chica de Oaxaca Por Fermín Vega

Salsa costeña

El chile costeño de Guerrero y Oaxaca, tostado y molido en molcajete con ajo y sal. Naranja intensa, brava y con solo cuatro ingredientes.

Preparación
12 min
Cocción
10 min
Rinde
1 taza
Dificultad
Fácil
Picor Muy picosa
Técnica Asada Molcajete

Sudas. Se sirve con cuchara chica y se avisa antes.

Ingredientes

Para 1 taza

Se guarda 1 semana en refrigeración

Preparación

  1. 1

    Corta el rabo a los costeños. No los desvenes: en esta salsa se busca todo su picor.

  2. 2

    Tuéstalos en un comal seco a fuego medio 15 segundos por lado. Son delgados y de piel fina: pasan de naranja mate a naranja brillante en segundos.

  3. 3

    Remójalos 15 minutos en agua muy caliente, tapados y con el fuego apagado. Guarda el agua.

  4. 4

    Asa los ajos con cáscara en el mismo comal hasta que estén blandos, unos 5 minutos, y pélalos.

  5. 5

    Machaca en el molcajete la sal de grano con el ajo hasta hacer una pasta.

  6. 6

    Añade los chiles escurridos de tres en tres y sigue machacando. La salsa se quiere martajada, con trozos visibles de piel de chile.

  7. 7

    Incorpora el agua de remojo poco a poco hasta la consistencia que quieras. Si usas jitomate asado, va aquí, aplastado.

  8. 8

    Prueba y ajusta sal. Unas gotas de limón al final la levantan, sobre todo si va con pescado.

Va bien con

Pescado a la talla · Tacos de pescado · Carne asada · Huevos

La Costa Chica —esa franja que va de Acapulco hasta la costa de Oaxaca— tiene su propio chile y su propia salsa, y las dos son deliberadamente austeras. Cuatro ingredientes: chile costeño, ajo, sal y agua.

No lleva cebolla, no lleva cilantro, no lleva especias. Y no es por falta: es porque va a acompañar pescado, y una salsa cargada se comería el plato.

Un chile que casi nadie conoce fuera de su zona

El costeño es delgado, de unos siete centímetros, y de un color naranja rojizo brillante que lo distingue a simple vista de cualquier otro chile seco del mercado. No se parece al rojo profundo del guajillo ni al café del ancho.

Pica entre 8 000 y 15 000 unidades Scoville: bastante más que un guajillo, algo menos que un chile de árbol. Su sabor es limpio y ligeramente afrutado, con mucho menos tostado que el de árbol, lo que explica por qué funciona tan bien con pescado.

Fuera de Guerrero y Oaxaca cuesta encontrarlo. Cuando lo veas, compra de más: se guarda un año en un frasco cerrado.

Quince segundos, ni uno más

Su piel es fina, así que perdona menos que un guajillo. Quince segundos por lado a fuego medio y fuera.

La señal es el color: pasa de naranja mate a naranja brillante y empieza a oler punzante. Si se oscurece hacia el café, ya se pasó.

Como no se desvena, el picor de esta salsa depende directamente de cuántos chiles pongas. Quince dan una salsa claramente brava; con diez queda en un picor medio muy cómodo.

El molcajete importa aquí más que en otras salsas

En una salsa con ocho ingredientes, la textura es un detalle. En una con cuatro, es la mitad del plato.

La salsa costeña se quiere martajada: con trozos visibles de piel de chile flotando en un líquido espeso y naranja. Molida en licuadora hasta quedar lisa pierde carácter y se parece a cualquier otra salsa roja.

El orden es el de siempre: sal de grano y ajo primero hasta hacer pasta, después los chiles de tres en tres, y el agua de remojo al final para ajustar.

Cuándo se le pone jitomate

Hay dos escuelas. La versión más austera es solo chile, ajo, sal y agua. La versión con un jitomate asado aplastado al final es más suave, rinde más y baja el picor.

Ninguna es más correcta. En la costa se hacen las dos, y la elección suele depender de si va a acompañar pescado —donde el jitomate suaviza demasiado— o carne asada, donde ayuda.

Con qué va

Es la salsa del pescado a la talla, que es el plato bandera de la zona: un huachinango abierto, embadurnado de adobo y asado sobre carbón. También con tacos de pescado, con camarones y con huevos.

Con guisos pesados o con cerdo funciona peor: es demasiado limpia y directa para competir con la grasa.

Errores comunes

Amarga. Chiles tostados de más. Con piel fina, quince segundos es el máximo.

Pica demasiado. Quince chiles sin desvenar no perdonan. Baja a diez, o quítales las venas a la mitad.

Quedó aguada. Te pasaste con el agua de remojo. Se añade de a poco, machacando entre cada añadido.

Sabe plana. Falta sal, y probablemente le falte el medio limón.

Cómo guardarla

Una semana en refrigeración, en frasco de vidrio y nunca en el molcajete, que es poroso y la oscurece.

Sírvela a temperatura ambiente. Como todas las salsas de molcajete, si asas los ingredientes y la mueles caliente, la piedra la mantiene tibia casi una hora en la mesa.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el chile costeño?

Un chile seco delgado, de unos siete centímetros, de color naranja rojizo brillante, típico de la Costa Chica de Guerrero y Oaxaca. Pica entre 8 000 y 15 000 unidades Scoville —bastante más que un guajillo y algo menos que un chile de árbol— y tiene un sabor limpio, ligeramente afrutado y menos tostado que el de árbol.

¿Por qué la salsa sale naranja y no roja?

Porque ése es el color del chile costeño, que es notablemente más anaranjado que el guajillo o el ancho. Es su seña de identidad visual y la razón por la que una salsa costeña se reconoce antes de probarla.

¿Se puede hacer con otro chile?

El más cercano es el chile de árbol, aunque aporta un tostado más marcado y un rojo más oscuro. El puya también funciona. Ninguno de los dos da el naranja característico, así que la salsa sabrá bien y no se verá igual.

¿Por qué solo lleva cuatro ingredientes?

Porque es una salsa de costa, pensada para acompañar pescado, y la cocina de la Costa Chica es deliberadamente austera en este tipo de preparaciones. El chile costeño tiene sabor propio suficiente para no necesitar cebolla ni especias, y añadirlas taparía el pescado que va a acompañar.

¿Molcajete o licuadora?

Molcajete, y aquí se nota más que en otras salsas porque hay pocos ingredientes donde esconderse. La textura martajada, con trozos de piel de chile visibles, es parte de la identidad de esta salsa. En licuadora usa pulsos muy cortos.