Salsa roja de jitomate asado
Jitomate, chile y ajo asados al comal y molidos con sal. La salsa roja básica de la cocina mexicana, la que se aprende primero y se hace toda la vida.
- Preparación
- 10 min
- Cocción
- 15 min
- Rinde
- 1½ tazas
- Dificultad
- Fácil
Pica de verdad y se pasa con un trago de agua.
Ingredientes
Para 1½ tazas
- 500 g jitomate 4 saladet o 3 bola, maduros
- 3 chile serrano
- 2 dientes ajo con cáscara
- 1/4 cebolla blanca
- 1 cucharadita sal
- unas ramas cilantro (opcional)
Se guarda 5 días en refrigeración
Preparación
- 1
Calienta el comal a fuego medio-alto sin grasa. Pon los jitomates enteros, los serranos, el ajo con cáscara y el trozo de cebolla.
- 2
Asa volteando cada 3 o 4 minutos, hasta que la piel del jitomate se ampolle, se abra y tenga manchas negras en la mitad de su superficie. Toma entre 12 y 15 minutos.
- 3
Saca el ajo a los 5 minutos y los chiles a los 8, que se hacen antes. Pela el ajo.
- 4
Deja templar dos minutos. No peles el jitomate: la piel asada es parte del sabor y además da color.
- 5
Licúa todo con la sal en pulsos cortos, buscando textura, no puré. Si prefieres una salsa lisa, licúa 20 segundos de corrido.
- 6
Prueba y ajusta sal. Si el jitomate estaba ácido, una pizca de azúcar lo redondea. Sirve tibia.
Va bien con
Huevos revueltos · Arroz blanco · Tacos de guisado · Bistec encebollado
Si solo vas a aprender una salsa mexicana, que sea ésta. Tres ingredientes, un comal y diez minutos de atención. No lleva técnica difícil, no lleva ingrediente raro y funciona con absolutamente todo: huevos por la mañana, arroz al mediodía, tacos por la noche.
Y sin embargo, entre una salsa roja mediocre y una muy buena hay una distancia enorme, y toda esa distancia está en el asado.
Asar no es cocer
Un jitomate cocido en agua se ablanda y se vuelve dulce. Un jitomate asado al comal pierde agua, concentra azúcares, se carameliza por fuera y toma un punto tostado que cambia por completo el resultado. La misma cantidad de jitomate da una salsa mucho más intensa asada que hervida.
Para que eso pase, el comal tiene que estar caliente antes de poner nada. Si el jitomate entra en un comal tibio, suelta jugo, se cuece en su propio charco y nunca llega a marcarse. La prueba: una gota de agua debe evaporarse en un segundo, bailando.
Cuánto asar
Buscas piel ampollada, abierta y con manchas negras en aproximadamente la mitad de la superficie. El jitomate debe estar flácido al apretarlo con las pinzas y soltar jugo cuando lo pinchas.
Doce a quince minutos volteando tres o cuatro veces es lo normal. Los chiles y el ajo van más rápido y hay que sacarlos antes: un ajo carbonizado amarga la salsa entera y no hay forma de arreglarlo.
El orden del comal
El ajo entra con cáscara y sale a los cinco minutos, cuando la cáscara está tostada y el diente blando. Los serranos salen a los ocho, cuando están manchados y arrugados. El jitomate y la cebolla se quedan hasta el final.
Sacar cada cosa a su tiempo parece complicado la primera vez y a la tercera ya lo haces sin pensar.
Ajustes de textura
Martajada, con pulsos cortos en la licuadora o directo en el molcajete, tiene trozos identificables y funciona mejor como salsa de mesa.
Tersa, licuada veinte segundos de corrido, es la que quieres para bañar algo o para usarla como base de un guiso.
Colada, pasada por un colador de malla fina después de licuar, elimina piel y semillas y da una salsa sedosa y elegante. Pierde carácter pero gana finura.
Errores comunes
Quedó aguada. El jitomate era muy jugoso o el comal estaba frío. Se arregla dándole cinco minutos en una sartén ancha a fuego medio para evaporar.
Sabe ácida y plana. Jitomate verde. Azúcar y más cebolla asada.
Amarga. Se te quemó el ajo. No tiene arreglo.
Sabe a poco. Falta sal y falta reposo. Esta salsa gana mucho a los diez minutos de hecha.
Cómo servirla y guardarla
Tibia, siempre que se pueda. Una salsa roja fría de refrigerador pierde la mitad de su aroma; veinte minutos fuera del refri antes de servir la recuperan casi entera.
En frasco cerrado aguanta cinco días. Si le añades una cucharada de aceite caliente al terminar —una técnica que se usa para conservar— llega a ocho o nueve días sin problema.
Preguntas frecuentes
¿Jitomate saladet o bola?
Saladet, si puedes elegir. Tiene menos agua y más pulpa, así que la salsa sale más espesa y con sabor más concentrado. El bola funciona bien pero suelta más jugo y la salsa queda más líquida; si usas bola, ásalo un poco más para que evapore.
¿Se pela el jitomate después de asarlo?
En esta receta no. La piel asada aporta color, cuerpo y una nota tostada que se pierde al pelar. Se pela solo cuando quieres una salsa muy tersa y elegante, como para bañar un pescado.
¿Puedo hacerla en el horno?
Sí. A 220 °C, con los ingredientes en una charola y sin aceite, entre 20 y 25 minutos hasta que se marquen. No queda igual que en comal —el horno dora más de lo que quema— pero es cómodo si vas a hacer mucha cantidad.
¿Por qué mi salsa roja sabe ácida?
Jitomate poco maduro, casi siempre. El jitomate para salsa debe ceder al apretarlo y oler a jitomate en el rabo. Si ya está hecha, media cucharadita de azúcar corrige la acidez mejor que la sal, y un poco más de cebolla asada también ayuda.
¿Cuál es la diferencia con la salsa ranchera?
La ranchera se sofríe en aceite con cebolla picada después de licuarse, así que es más cocinada, más espesa y suele llevar más cebolla. Ésta es la versión directa: asar y moler. Una es salsa de mesa, la otra es salsa de guiso.
