Saltar al contenido
Semillas y nueces verdeterrosomantequilloso

Pepita de calabaza: la cremosidad sin lácteos

Cómo tostarla sin quemarla, por qué hay que molerla sola antes de añadir líquido y por qué es la base del sikil pak y del pipián.

En el recetario
1 receta
Como protagonista
1

Se puede cambiar por

La pepita de calabaza es uno de los ingredientes más antiguos de la cocina mexicana y la base de una familia entera de salsas: el sikil pak yucateco, el pipián verde, varios moles.

Su función es dar cremosidad vegetal: molida hasta polvo y luego hasta pasta, se comporta como una crema de frutos secos y espesa una salsa sin necesidad de ningún lácteo.

Cuál comprar

Verde, sin cáscara, cruda y sin sal. Es la que se vende en los mercados mexicanos a granel y la que piden las recetas.

La pepita con cáscara —blanca, más grande— no sirve para estas salsas: su cáscara es fibrosa y no se muele nunca del todo.

Si solo consigues tostada, sáltate el paso del comal y acepta menos intensidad. Si es salada, quita la sal de la receta y ajusta al final.

Tostarla: cuatro minutos de atención

Es el paso que decide el resultado y el que más se falla.

Comal seco a fuego medio, moviendo constantemente. A los dos o tres minutos empiezan a inflarse y a saltar, con un sonido parecido al de las palomitas pero más discreto.

Cuando la mayoría se ha inflado y están doradas claras, sácalas de inmediato a un plato frío. Si las dejas en el comal, aunque apagues el fuego, el calor residual las sigue tostando hasta quemarlas.

Y una pepita quemada amarga con mucha fuerza. Es la causa número uno de un sikil pak fallido.

Si tu comal es pequeño, hazlo en tandas: amontonadas no se tuestan parejo.

Molerla en dos pasos

Es la otra regla que no se puede saltar.

Primero las pepitas solas, sin nada de líquido, hasta convertirlas en polvo grueso. Una semilla dura flota en el líquido y las cuchillas la esquivan; sin líquido no tiene escapatoria.

Después se añade el resto y se pulsa. Si echas todo junto de entrada, quedan trozos y la textura sale arenosa sin remedio.

Qué aporta

Cuerpo cremoso sin lácteos ni aguacate. Su grasa natural, al molerse, se comporta como una pasta.

Sabor verde y terroso, más vegetal que el del cacahuate y menos dominante.

Amortigua el picor, como todas las semillas grasas.

Y una ventaja práctica: las salsas de semilla se congelan sin cambiar de textura, cosa que las de jitomate crudo o aguacate no pueden decir.

Espesa al enfriarse

Como el cacahuate, y por las mismas razones: la grasa se solidifica en frío y las partículas siguen absorbiendo líquido durante horas.

Una salsa que en el momento parece correcta, al día siguiente es una pasta. Déjala más líquida de lo que te parece correcto y ajusta con agua o caldo caliente antes de servir.

Cómo guardarla

Se enrancia, como todas las semillas grasas. En frasco de vidrio cerrado, fresco y sin luz, tres meses; en el refrigerador, seis.

Huélela antes de usar un frasco que lleva tiempo abierto. Si huele a pintura o a cartón viejo, está rancia y arruinaría la salsa.

Por cuál se puede cambiar

Cacahuate, con más cuerpo y un tostado más dominante, en la misma cantidad.

Ajonjolí, más delicado y con menos cuerpo: hace falta más cantidad.

Almendra, más fina y más cara, cuando quieres algo delicado.

Ninguno da el color verde ni el perfil vegetal característico del sikil pak.

Salsas que llevan pepita de calabaza

En 1 de estas es el ingrediente que define la salsa.

  • Regionales 30 min

    Sikil pak

    Pepita de calabaza tostada y molida con jitomate asado y habanero. Un dip prehispánico maya, sin lácteos, y de los más antiguos que se siguen comiendo.

    Suave